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Cuando al aula le nace una jota

¿Y qué se necesita para hacer un son, maestro Guillén? -Lo primero para hacer un son, mi querido camar'a, es saber cómo se hace un son. ¿Entendiste cómo se hace un son?- ¿Y qué se necesita para enseñar, además de las ganas de aprender, del amor de enseñar y del conocimiento viejo? Pues para enseñar, lo primero que se necesita es saber enseñar: se necesita un docente, es decir, el emisor del conocimiento; un alumno, el receptor del conocimiento; el conocimiento propiamente dicho y un lugar o espacio físico.

Este último es el motivo central del estudio. Para designar dicho espacio, utilizamos corrientemente la palabra "aula". El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la define como:

aula. (del latín aula) f. Sala donde se celebran las clases en los centros docentes. 2. Poet. Palacio de un príncipe soberano.

En síntesis, podemos definir aula como el espacio físico donde se desarrolla el acto educativo . Sin embargo, cuando escuchamos la palabra aula, pensamos casi mecánicamente en un salón de clases como el de nuestras universidades y colegios. Pero no siempre el aula ha tenido semejante aspecto. Revisemos y maravillémonos, pues, con una brevísima historia de este lugar...

El aula en la historia de la educación

La Casa

Es el primer lugar de aprendizaje en la historia de la Humanidad y en la vida de cada hombre. En esta, los maestros son nuestros padres, abuelos, hermanos y demás seres que conviven en ella.

De esta manera, el estudio del aula debe comenzar necesariamente, con el estudio de la historia de la casa y del hogar. Las primeras aulas han debido tener el aspecto de las cuevas paleolíticas en las que los cazadores, al regreso de la caza, contaban fantásticas fábulas que constituyen las primeras lecciones de la Humanidad.

El Ágora

En el corazón de las ciudades griegas se levantaba el ágora, que era el centro social, cultural y comercial de las polis . Originariamente, fue el lugar de la asamblea popular, pero con el tiempo se usó para fines comerciales.

Cuentan que Jantipa, estaba casada con un hombre llamado Sócrates. Jantipa asediaba a su marido con interminables quejas, lamentos y reclamos. Un buen día, Sócrates decidió salir furibundo de su casa con destino al ágora, en donde instituyó su aula: el aula abierta del amor a la sabiduría; del amor a la filosofía.

Gracias a Jantipa, el ágora se convirtió en uno de los ejemplos de centros de enseñanza más originales y hermosos con los que podemos contar los hombres.

El Akademus

Existió en Grecia una mujer llamada Helena, tan bella que había nacido de un cisne. Teseo, el héroe de la mitología griega, rapta a tan preciada belleza. Los hermanos de Helena, Cástor y Pólux juran tomar venganza contra el raptor, iniciando su desenfrenada búsqueda. Un ateniense llamado Akademos les indica a los hermanos gemelos el paradero de Helena. En agradecimiento, regalan a Akademos una porción de tierra ubicada a orillas del Cefiso, a seis estadios de Atenas. Al pasar de los años, aquel lugar fue conocido con el nombre de Jardines de Akademos.

En el año 387 a.C. vivía en Atenas el filósofo Agatocles, a quien por la anchura de su frente le decían Platón. ¿De qué manera un hombre tan sabio podría haber escogido otro lugar para la enseñanza de sus artes y sus ciencias distinto a los Jardines de Akademos ? Es en este ambiente natural donde se funda la primera academia de filosofía del mundo occidental. ¡Qué ejemplo maravilloso de Aula nos brindan los griegos!

En estos mismos jardines, los atletas atenienses hacían sus prácticas deportivas. El Akademos era entonces un lugar para el culto al cuerpo y a la sabiduría.

La Academia de Platón se extinguió en el reinado de Justiniano hacia 529 d.C. Pero en 1453, Florencia, la cuna del Renacimiento, revive la Academia Platónica. La Academia, cuyo principal pensador fue Marsilio Ficino, fue fundada por el hombre de estado y mecenas florentino Cosme I de Medici.

La Liceo

En el año 335 a.C., al acceder Alejandro al trono, Aristóteles se instala de nuevo en Atenas y establece su propia escuela: el Liceo , también conocida como la escuela peripatética. Este último nombre puede derivarse de la costumbre de Aristóteles de caminar ( peripatein ) mientras hablaba, o del peripatos (paseo cubierto) del Liceo, la zona de jardines que se encontraba a las afueras de Atenas donde él enseñaba.

El Liceo, era otro concepto abierto de aula; sin embargo tenía una gran biblioteca que contenía una colección de 158 constituciones, tanto de Estados griegos como extranjeros. El propio Aristóteles escribió la Constitución de Atenas como parte de la colección, obra que estuvo perdida hasta el año 1890, año en que fue redescubierta.

La Maloca

Los pueblos precolombinos, también poseían un lugar destinado a la enseñanza científica y filosófica. Era la Maloka , que en lengua tayrona significa el universo o lo universal . Era la maloca una construcción hecha de guadua y techo de paja, que cubría a los nativos americanos del inclemente calor.

Además, la maloca era un centro de curación y culto espiritual. La maloca, como el ágora de los griegos, constituía además, un lugar de convergencia cívica y centro de toma de decisiones populares. La maloca es un espléndido ejemplo que contribuye en la formación de un nuevo concepto de aula auténtica desde y para las necesidades de Latinoamérica.

La Eschola romana

"Era en lo general la escuela un cuarto en el piso bajo, abierto a la calle, como se usa hoy en el Oriente. Enseñábase a leer en clase, repitiendo los niños después del maestro, en cierto modo de canto, primero las letras y luego las sílabas y luego toda la palabra". Así nos habla de las escuelas romanas José Martí, el prócer y poeta cubano.

Escuela, deriva del griego ecole que curiosamente, significa todo lo contrario de lo que podríamos pensar. Ecole era sinónimo de ocio, reposo, entretenimiento y pereza. Los romanos la llamaron eschola de donde proviene la palabra castellana moderna escuela.

Los niños eran llevados a la escuela por un esclavo llamado paedagogus, quien era el encargado de vigilarlos, cuidarlos en sus horas de juego y apartarlos de las malas compañías. Curiosamente, el paedagogus, de donde proviene la palabra pedagogía , nunca ejercía una labor educativa sobre el niño.

De esta manera, con la escuela nace el concepto de aula como estructura arquitectónica cerrada. Nótese que en el ágora, la academia y el liceo de los griegos, contaban los aprendices con espacios abiertos, rodeados de naturaleza y vida cívica. Comienza pues, con los romanos, el camino hacia el aula rodeada de paredes.

Bibliotecas y Museos

Las bibliotecas conformaron los centros culturales e intelectuales mas importantes de la Antigua Grecia y del Imperio Romano. Su función no era restringida solamente a la administración y preservación de los manuscritos: las bibliotecas eran auténticas aulas, centros de educación, de investigación y de desarrollo científico.

La biblioteca más grande del Mundo Antiguo fue la Gran Biblioteca de Alejandría, fundada por el rey egipcio Tolomeo I en el siglo III a.C. Contenía más de medio millón de libros en forma de rollos y sus aulas contaban con sabios y eruditos de la talla de Zenódoto de Éfeso; el poeta Calímaco; Aristófanes de Bizancio y Aristarco de Samotracia. En realidad, el gran Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo, se queda corta con esta verdadera grandeza.

Junto a la Gran Biblioteca debemos reconocer la existencia del Museo de Alejandría, el cual conformaba todo un complejo educativo y científico. Contaba con dormitorios para los hombres de ciencia, ayudantes y discípulos, aulas para las asambleas, peristilos cubiertos para el estudio al aire libre, laboratorios, un jardín zoológico y otro botánico.

Pasarían siglos, hasta que la humanidad lograra retomar una idea tan brillante de aula interdisciplinaria y de tan espléndido concepto.

Los Talleres

En la Edad Media, la enseñanza de la artes y los oficios estuvo en manos de los maestros artesanos, quienes bajo una organización familiar (retornamos a la casa como aula) trasmitían sus conocimientos a sus hijos y aprendices.

Los aprendices tomaban su nombre del oficio del padre, de su patria de origen o de su maestro. Su educación la recibían sobre los mismos fundamentos que los artesanos vulgares. No se formaban en escuelas, sino en talleres y no de manera teórica sino práctica. Entraban todavía niños, después de adquirir algunos conocimientos de lectura, escritura y cuentas, bajo la disciplina de un maestro, y solían pasar ocho o diez años con él.

Estos muchachos comienzan a constituir la mano de obra más barata. Esta es la razón principal de la educación intensiva. El aprendiz se convertía en el colaborador que necesariamente ha de ser distinguido del discípulo, quien sí era formado para maestro.

Aquí, el aula era de dimensiones prácticas, donde lo empírico predominaba y el conocimiento se transmitía de maestro a aprendiz y de maestro a discípulo.

La Escuela Catedral

El renacimiento del cristianismo occidental se puede situar alrededor del s. X, en la alta Edad Media. Después de siglos de decadencia, la iglesia necesitaba acomodarse a las nuevas condiciones sociales, debiendo dejar a un lado su caduca erudición clásica. Es así, como el Concilio de Letrán de 1179 dispuso que hubiese en cada catedral, un beneficiado o catedrático, profesor de alumnos que debían prepararse para el sacerdocio. Desde la decadencia del Imperio Romano y la conversión de Constantino al cristianismo en el siglo IV, no existió en Europa otro intento más organizado de institución educativa.

La Universitas magistrorum et scholarium

Cuando los seglares, nobles, patricios o burgueses encontraron en las escuelas catedrales una alternativa interesante para la educación de sus hijos, crece la demanda educativa. Así, hubo que hacer una distinción entre alumnos y una división entre organismos, siendo necesaria la construcción de centros de educación que posteriormente fueron llamados Universitas magistrorum et scholarium.

De esta manera, las primeras universidades nacen de las escuelas catedrales fundadas por los religiosos; la universidad de París, por ejemplo nace de la Escuela Catedral de Cité. Así surgieron las universidades en toda Europa, la de Oxford en ll67, Cambridge en 1209, Padua en 1222, Nápoles en 1224, Salamanca en 1227, y Lérida en 1300.

Estas universidades, disponían de amplias aulas para la enseñanza del estudio general o studium generale . Cuando los miembros de un studium constituían, desde el punto de vista jurídico, una comunidad, se producía la universitas magistrorum et scholarium, que por simplificación del titulo llamose Universitas o Universidad.

Necesidad de un espacio cerrado

Pero, ¿en qué momento de la historia, al aula le nacen paredes y cuáles son sus factores motivadores?

El Clima

Una de las razones por las cuales las ideas con respecto al aula que tenían los griegos eran de espacios exteriores, rodeados de naturaleza y río, es debido a su temperatura templada. Atenas, por ejemplo poseía, en la época de Platón, temperaturas entre 17º C y 37º C. Es por esta razón que el aula se lanza a las calles, a los campos, a las plazas; lugares frescos y aireados que permitían mayor disfrute.

Sin embargo, no ocurrió igual en los demás países de Europa, los cuales generaron construcciones cerradas para la protección del frío.

Lo Económico

Platón en su Academia, instruía abiertamente a los varones atenienses. Sólo estaba prohibida la asistencia de mujeres. Algunas atenienses, ansiosas de conocimiento, se disfrazaban de hombres para escuchar al maestro. Sin embargo Platón, así como Sócrates y Aristóteles, y contrario a los Sofistas, nunca aceptaron dinero, pues lo consideraban como una deshonra.

De esta manera, el aula pública del ágora y del Akademos, no prestaba importancia al control de los alumnos matriculados y los educandos morosos como en nuestra actuales universidades públicas o privadas .

Cuando en la Europa de la alta Edad Media, se fundan las primeras escuelas catedrales, la burguesía comienza a pagar a la iglesia, pudiendo exigir al mismo tiempo, un lugar diferente a la catedral, destinado a la educación de sus hijos, velando por su control y seguridad.

Lo Social

Contrario a la Academia de Platón, al Ágora griega y a la Maloka precolombina, el acceso a las universidades medievales era restringido. Sólo los burgueses podían acceder a la universidad. Y era de esperarse que la Universidades Medievales no existieran bajo este concepto popular de educación; un pueblo democrático genera una educación democrática: un pueblo feudal, una educación privada.

Este fenómeno es comprensible si entendemos que dentro de los fines de la educación en cualquier sociedad, remota, actual o dentro de cualquier cultura, se pueden identificar dos grandes funciones:

  • La incorporación cultural al grupo humano que, puesta en nuestro idioma contemporáneo, podríamos llamar también la construcción de valores y la formación de ciudadanos .

  • La educación práctica orientada a garantizar la supervivencia que, igualmente traducida a la terminología actual, equivale al desarrollo del conocimiento y la formación para el trabajo.

La desaparición del "maestro"

Hemos llegado a unos de los factores más determinantes de la historia de la educación: la desaparición del maestro . Una trilogía de sabios como Sócrates, Platón y Aristóteles desaparecería por completo de la faz de Europa al caer el manto negro de la noche de la historia; ese momento oscuro de la humanidad que conocemos como Edad Media.

La valoración del individuo, del hombre y de la Humanidad que tenía la Cultura Helénica, pierde toda su magnitud en la escena del Medioevo. En esta época Dios, sus instituciones y sus representantes en la Tierra, son quienes conforman el centro de la vida cultural, social y política de Europa. El individuo desaparece; el pintor no firma sus obras. - "¡¿Por qué ha de hacerlo?, si en últimas es un instrumento de Dios!...Él no lo hizo solo: fue Dios por intermedio de su carne"- Eso decían en el Medioevo. El velo de la religiosidad no permite ver al hombre, lo empequeñece y el maestro, el sabio, el hombre universal, inevitablemente desaparece.

Ante esta crisis de maestros, es necesario levantar edificaciones que reemplacen la grandeza de un maestro ya inexistente.

Pero ¿por qué Platón no necesitaba un gran edificio con aulas? ¿Por qué Sócrates no tenía un Aula Máxima para impartir su sabiduría? ¿Por qué Aristóteles caminaba de allá para acá, de aquí para allá? La respuesta es muy simple. La Academia no eran los Jardines de Akademos , ni el Aula Máxima era el á gora ni el liceo era su biblioteca . La institución, el corpus , eran ellos mismos. Platón era la Academia, Sócrates el Ágora, Aristóteles el Liceo y llevaban consigo el aula a todas partes, como la tortuga carga su caparazón; de Olimpia a Atenas, de Estagira a Creta. Estos sabios hombres estaban llenos de pequeñas aulas; cada poro, cada cavidad de su cuerpo era un aula, cada respiro de sus pulmones un instante para aprender.

A la obra intelectual producida por estos sabios de la Grecia Clásica, se le denomina corpus: corpus aristotélico , a la obra de Aristóteles y corpus hipocrático a la obra de Hipócrates, por ejemplo. La Edad Media carece de estos corpus y es entonces cuando se crean grandes edificaciones para la educación, (como si con esto pudieran suplir la ausencia de grandes maestros) donde el corpus original del maestro es reemplazado por el cuerpo docente. Es algo así como -"no tenemos un maestro como Aristóteles, pero tenemos un numeroso cuerpo docente y un gran edifico para enseñar el corpus aristotélico"-.

El aula corría peligro. Algo más que el espacio se estaba cerrando...

Cuando al aula le nace una "j"

Que tremendo parecido existe entre la palabra Aula y la palabra Jaula . Sólo una "j" de diferencia y el significado, maravillosamente, cambia. Pero su parecido va más allá de la simple ortografía, trasciende de la práctica docente a la práctica del domador de fieras.

La palabra "jaula", la define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española como:

jaula. (del fr. ant. jaole, hoy geole, calabozo) f. Caja hecha con listones de madera, mimbres, alambres, etc, para encerrar animales pequeños. 2. Encierro formado por enrejados de hierro o de madera, como los que se hacen para asegurar a las fieras.

Es triste ver como el aula, después de haber sido entendida por los griegos y pueblos precolombinos como el espacio libertario del amor al conocimiento, paradójicamente en nuestras universidades se comienza a parecer más al símbolo de la esclavitud, la no libertad y el sometimiento: la jaula . Los estudiantes nos sentimos encerrados, los docentes, nos sentimos encerrados. ¿Qué nos encerró?

Del Humanismo a la Especialización del Trabajo

El Medioevo agoniza. El Renacimiento entra a la escena como el ave Fénix renaciendo de las cenizas. Renace la Cultura Clásica griega y romana. Una nueva generación de maestros regresa como en los viejos tiempos del ágora; Leonardo Da Vinci, Galileo Galilei, Tomás Moro, Gutenberg, Kepler, Shakespeare; hombres formados desde el humanismo; el concepto del conocimiento universal y el conocimiento integral.

Pero, paralelo a este renacer, la historia avanzaba, la tecnología y la ciencia seguían su camino desenfrenado y una nueva revolución se asomaba: la Revolución Industrial. Desde la invención de la Máquina de Vapor de James Watt, la explosión tecnológica aplicada a la industria generaría uno de los hechos más determinantes en la crónica de la educación: la Especialización del Trabajo.

La especialización del trabajo traería las siguientes consecuencias en la educación:

  • Espacios y edificaciones determinadas para la función educativa. (escuelas primarias, secundarias, institutos técnicos, universidades)

  • Especialización profesional para los educadores por niveles de atención y áreas del conocimiento.

  • Organización institucional basada en la normalización mediante mecanismos disciplinarios de control social (concepción autoritaria) y de homogeneización del saber (didácticas estandarizadas y sistemas de examen)

  • Segmentación social de acuerdo con el tipo de organización del sistema y los recursos disponibles para mantenerlo. (Educación Privada-Oficial, Técnica-Académica, Primaria-Secundaria-Superior)

  • Desaparición del concepto de educación integral y humanística.

  • Aparición de las carreras para la formación de la mano de obra que supla las necesidades de la producción industrial especializada.

No existe un comparativo mejor que el aula y la jaula desde su aspecto físico. ¿cómo ve un pájaro desde su triste jaula? R. Igual que un alumno desde las aulas de nuestras actuales universidades: un mundo fragmentado, un conocimiento en bloques (conocimiento modular) inútil, paquidérmico, que no responde a las necesidades del presente.

Soñar con una nueva educación es la tarea. Por lo pronto solo a estas ideas se atreven mis dedos.

  • La educación será por siempre patrimonio de la humanidad, tan libre y popular como el vuelo de una paloma.

  • La educación será dialéctica, atrevida, crítica, sobretodo con la educación misma.

  • La educación exaltará los valores progresistas de la sociedad, nunca la decadencia humana.

  • La educación estará al tanto de la realidad, del acontecer político, económico, social, la enajenante bohemia y al elitismo apático y pusilánime.

  • La educación trascenderá los regionalismos y los folclorismos; será una educación universal desde las posibilidades del pueblo que la gesta.

 

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